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TIJUANA, B.C. BALUN CANAN.-Hace un mes una amiga muy querida me pidió suplirla en sus clases ya que tenía que salir de la ciudad por un triste acontecimiento de un familiar. Y ahí estuve a sus alumnos universitarios supliéndola por unos días. Ella es una persona instruida, culta, una lingüista a la cual respeto y quiero mucho, a la que siempre recurro cuando algo en cuestión de gramática, ortografía o redacción se me atora. Ella me desatora. Por cierto su ausencia mucho la sufrí porque la docencia es una profesión que requiere mucho amor y dedicación pero sobre todo mucha versatilidad y sobre todo paciencia; pero volviendo al tema, fue en esos días de suplencia que pude percatarme de que ahora la mayoría de los universitarios no leen bien mucho menos escriben bien. Colocan sus laptops en los mesa bancos y cualquier pregunta o tema lo buscan en google. ¿Y donde van quedando las bibliotecas? ¿Donde queda el espíritu investigador, reflexivo, improvisador, espontáneo? En los noventas al estudiar la carrera de comunicación en la UABC, me tocó el tiempo de que todo investigábamos. Las respuestas las buscábamos con los periodistas de renombre, todos forjados de manera empírica pero con un vasto conocimiento en sus áreas. O bien nos pasábamos horas buscando un ejemplar. por todas las bibliotecas, y sino lo encontrábamos en las 3 pequeñas bibliotecas que había en Tijuana nos internábamos en las de las universidades de San Diego y estas nos brindaban todo un delicioso bufete bibliotecario. Horas y horas adentrados en esas montañas de libros, para llegar finalmente al salón de clases extasiados, fascinados por todos los manjares de libros que habíamos devorado. Ahora gracias al E-mail podemos intercambiar mensajes, enviar archivos, en fin facilitarnos la tarea de comunicarnos. Vivimos en una sociedad de la información donde en lugar de recurrir a los libros, recurrimos al internet y googleamos. Pero la era de la tecnología también ha contribuido a muchos cambios. La generación de ahora no sabe leer, tampoco escribir Escriben constantemente en mensajes y chats destrozando todas las reglas de la gramática y la ortografía. ¨H¨, y ¨B¨ y ¨V¨ se mezclan en total anarquía, igual que la ¨J¨ y la ¨g¨. Ahora son ¨wenas¨ en lugar a ¨buenas¨ . Los amigos o enemigos son bueyes que se escribe ¨weyes¨. ¨k pex¨ es ¨que pedo¨ en lugar de ¨que pasa¨ Las abreviaturas, símbolos y signos son el nuevo lenguaje en el mundo del chat, correo electrónico para comunicarse rápidamente. Hace tiempo nos hemos venido dando cuenta de esto, al punto de que algunos ¨ocasionalmente¨ adoptamos este estilo, porque nos toca vivir en esta época.
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Sin embargo los resultados arrojados por la Encuesta Nacional de Lectura realizada por la UNAM y CONACULTA en el mes de octubre muestran claramente nuestra realidad. No leemos. De los encuestados, un tercio de ellos no lee ni siquiera un libro al año, otro tercio lee de 1 a 2 libros, un cuarto lee entre 3 a 4 libros al año, y el 4.2% restante lee 10 o más al año. Entre quienes leen, el 29.4% lo hacen menos de 2 horas a la semana; el 21.3% de 3 a 5 horas semanalmente, y el 16% más de 6 horas a la semana. Las tres primeras razones aludidas para no leer fueron: por falta de tiempo (69.9%), porque no le gusta (30.4%) y porque prefieren realizar otras actividades recreativas (19.1%).. Dicho estudio además menciona los libros más leídos por los encuestados que son la Biblia, y que es leída por personas mayores de 55 años;Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez; El Principito de Antoine Saint Exupéry; El Código Da Vinci de Dan Brown; Un Grito Desesperado de Cuauhtémoc Sánchez y Harry Potter de JK Rowling. Las estadísticas reflejan una relación directa entre la pobreza y quienes no leen. Claro estos datos los pueden encontrar googleando. Ahora bien la pregunta: ¿Es acaso la pobreza un pretexto de la falta de lectura? Creo que para leer un libro no es necesario comprarlo, hay espacios de lectura, biblliotecas públicas, donde el leer no tiene precio. Igual podría decir ¨Mira a Cuba es un país pobre no obstante llaman la atención sus logros alcanzados en salud, en educación y en el deporte¨ Leemos y escuchamos sobre los éxitos de Cuba en la enseñanza de matemáticas, ciencias y lecto-escritura, que nos señalan que los niveles son más altos que en el resto de los países latinoamericanos. Sin embargo para nadie es desconocido que en Cuba existe un gran desequilibrio entre un sistema educativo muy desarrollado y una realidad que no provee los puestos de trabajo apropiados ni las condiciones para generar un bienestar generalizado a sus habitantes. En lo que respecta a México carecemos de sistemas apropiados en los rubros de salud y educación. El desequilibrio es más que evidente. Tampoco provee los puestos de trabajo apropiados a los profesionistas por ende hay una fuga de profesionistas hacia otros países, ya que los puestos a los cuales aspiran son conferidos a los parientes de los presidentes y gobernantes en turno. En México hay muchas carencias, porque a muchos apenas les alcanza para comer y pagar la luz, y porque el poco tiempo que les sobra lo dedican a cosas más importantes (para ellos) como es el sentarse a ver las telenovelas que corren a todas horas por la televisión o ir a la casa de la amiga para oír o dejar correr los últimos chismes, o solo ir con el cuate a ver el partido o simplemente a emborracharse. En México la gente no lee porque simplemente no le interesa, y no le interesa porque no lo considera necesario. Con salarios mínimos de 45 pesos al día, millones de desempleados y otros tantos deportados, lo menos que le interesa es leer. No sé realmente cual sea el problema de educación en mi México, pero si les puedo decir que mucho tiene que ver la familia en la formación de un hijo. Es más fácil echar culpas que decidirse a hacer algo productivo. Si aunado a eso nos dedicamos por horas a googlear, chatear, o perdemos horas y hora frente al monitor, enviando fastidiosas cadenas con mensajes denigrantes, insultantes hacia las personas ¿Que podemos esperar? ¿Que nuestros hijos sean buenas personas? Ya lo veía venir. La reacción lógica sobre la falta de conocimiento de Peña Nieto con respecto a 3 libros que marcaran su vida, era la más obvia. Ya se veía venir toda la artillería de sus enemigos dándole con todo al aspirante del tricolor por la candidatura presidencial. Si te caes puedes golpear contra las rocas, salir herido, golpeado, pero al fin de cuenta podrás seguir tu camino. Sin embargo al caer te pones a merced de tus enemigos, quienes con el fin de aniquilarte, te arrojarán más piedras. Sin embargo momentos después llegó Ernesto Cordero, otro de los aspirantes a la candidatura presidencial, pero por el partido blanquiazul, que con el fin de acribillarlo cometió un error similar al confundir el nombre de la autora de un libro que dijo haber leído. No se veía venir más sin embargo: Si la piedra que lanzas es muy pesada esta podrá tumbarte e igual que aquel que cayó en un principio –salir descalabrado-. Y son estos descalabros que ponen en evidencia que nuestros representantes son gente como somos la mayoría de los mexicanos. Pero a diferencia de muchos de nosotros ellos tienen la oportunidad de cambiar el sistema. Que la experiencia les sirva para mejorar el pobre sistema educativo que tenemos. Que de los errores se aprende. Pero hay quienes jamás lo hace, ya que leyendo algunos mensajes que circulan por las redes sociales, casi todos han sido de burla, de desprecio, una vil crítica destructiva La gente apasionada hasta la medula con sus partidos, con sus colores, nos dejan ver sus almas corrompidas por el odio. A ellos quiero decirles que a través de los años conocemos mucha gente que logra superarse de manera empírica y no por ello son ignorantes. No todo se aprende en los libros, la experiencia nos la da las acciones y determinaciones que vamos tomando en la vida. Créanme que no todos los devoradores de libros que yo conozco tienen las vidas más felices, ni son los más queridos por la gente. Así que abre tu ventana, respira aire puro, fresco, deja las envidias, majaderías, malas palabras, el odio y la venganza fuera de ti y no le permitas entrar por tu ventana, mucho menos le abras la puerta de tu corazón. Hasta la próxima fiel lector y amigo.
LIC. LOURDES ROBLES (Lulú)
Publicista. Asesora de imagen y comunicación.
corazondetoro@hotmail.com
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