sábado, 30 de marzo de 2013

Tijuana History (Stories and Legends)


* Era el veintinueve de marzo de 1935 cuando nació el Sindicato Alba Roja y para los estudios de género, en esos tiempos la participación de la mujer era mucha y en equidad.
 * El miércoles de ceniza se celebró el día seis de marzo y el 19 de febrero de 1935 se fundó la Logia Masónica Arquitectura Moral N° 7.
* El jueves santo, el viernes santo, el sábado santo y el domingo de resurrección se celebrarían los días 18, 19, 20, 21 de Abril del año de 1935. 
 TIJUANA, B. C. (SBC).-La ciudad de Tijuana siempre ha estado en la frontera. Ya he dicho sobre su simbolismo, llegar a Tijuana significa acercarse a la frontera del tiempo, a la frontera de dos países, al borde de las tradiciones. Ya se ha hablado de las historias de Tijuana, de algunas de sus leyendas, de algunas de sus instituciones y aunque justo es decir que existen estudios históricos sobre algunos temas, también, justo es decir que en algunos casos sólo existen algunos estudios someros, en otros casos y otros temas, ni siquiera los han abordado.
La historia del Sindicato Alba Roja es la historia de cómo surge la misma Tijuana, es la columna vertebral de la historia tijuanense del siglo XX, siempre va acompañada de las historias, de las leyendas. Es donde historia e historias son diferentes, la historia es una, las historias muchas.Haciendo historia, era el veintinueve de marzo de 1935 cuando nació el Sindicato Alba Roja, cuando Carlos Mario le dijo a la Asamblea que de entre ellos había que elegir al Comité Ejecutivo, y en funciones de Presidente de Debates les dijo que había que elegir a los representantes para regir «los destinos de la naciente agrupación y el que deberá durar en sus funciones hasta el día 30 de abril del corriente año, debiendo hacer entrega de sus cargos a un nuevo Comité con fecha primero de mayo de este mismo año y el que tendrá la duración que fijen los Estatutos». Es decir, los dirigentes fundadores solamente estarían en funciones como autoridad constituyente, y solamente estarían por el período de casi un mes. Además, entre sus funciones a realizar durante ese tiempo, una de ellas era la de convocar a elecciones y el primero de Mayo, día del trabajo, había que hacer la ceremonia donde deberían tomar la dirección del sindicato quienes hubieran sido electos por un período que iniciaba el primero de mayo de 1935 y concluiría el treinta de abril de 1936, todo de acuerdo a la ley y al espíritu del constitucionalismo.Quién sabe cómo llegaron los que fundaron el Sindicato Alba Roja, ahí al lugar donde se reunieron, en el centro, porque a las once de la noche ya era difícil agarrar un camión para llegar y más difícil regresarse. Pero esa misma noche, una verdadera leyenda tijuanense y del que poco se ha dicho (aunque le debamos que la Baja California siga siendo mexicana), Joaquín Aguilar Robles, pasó frente al Casino Foreing Club que estaba casi en silencio y desde la calle Cuarta y avenida “A”, luego se dirigió a la Calle Primera, sobre lo que ahora se conoce como Avenida Revolución, ya en la Primera, pasó por donde ahora está el Bar el Zacazonapan y al parecer ya era un sótano donde vivían chinos y más chinos, pero otros edificios de esa calle también tenían sótanos y ahí en esa cuadra estaba Hui Yi Ta y otro que se llamaba Chi Fung, ambos ya pensaban en controlar el mercado del opio y «El Casino Chino», ahí en esa calle estaba toda la Chinesca de Tijuana. Y ahí iba Aguilar Robles rumbo a la asamblea, porque tan importante era saber el destino de los centros de trabajo que habían cerrado cuando se acabó la Ley seca, como importante era saber el desenlace que pudiera tener la organización obrera y así se dirigió al lugar de la reunión, donde además de todos los que estaban en asamblea, ahí había muchas mujeres trabajadoras que fueron parte de la fundación de uno de los sindicatos más representativos del movimiento obrero en México. Y quién sabe si todos los presentes estaban más preocupados por cómo regresarse y por saber a qué horas iba a terminar la Asamblea Constitutiva o si les interesaba más abordar los temas prioritarios del sindicalismo.En el acta constitutiva del Sindicato Alba Roja dice que estaban presentes: Felicita A. de Martínez, Adolfo González H., Antonio Verduzco, Armando Tovar, Miguel M. Guzmán, R. Ortega, (Ilegible), R. Ramírez, Ramón S. Moestoc, Fidel López, Diego Sáenz, A. Yáñez, Emilio Campa, Javier Pardo, Rafael Barrera, (Ilegible), Dora Rodríguez, Federico L. Field, Roberto García, Laura de Valades, Jesús Cabral, O. Terisauro, Irene González, Raúl González Portillo, Alejandro Ramírez, Gabino García, Francisco M. Rodríguez, S. Spino, Patli Monroy, M. Mendoza, Rafael Barón, E. Cota, Norberto Hernández Cota, Leopoldo Hurtado, Francisco Rincón, M. S. Quiñónez, E. Escobar, José E. Lozano, Antonio Chiano, (Ilegible), Serapio Gómez, Silverio Casillas, José M. González, Juan Silva, (Ilegible) Martínez, E. Rodríguez (se repite), Miguel Alvares, Eufemia Albañez, Luis Ybarra, Olga Ceceña, Esther P. García, V. E. Mondragón, Aida Harinotoff, Ángela Flores, Ma. Olga Venegas, Isabel Zenteno, Ma de Jesús Camacho, Enrique E. Castillo, Guadalupe Consuelo, Armando Domínguez, José Barragán, Santiago Moreno, Esteban Hernández, Leonardo Velázquez, Alejandro Robles, Esttier Gosseman, José Lozano, Rosario Domínguez, Leonor Quintana, María Quiñónez, Flora Falomantio, Elfín Chávez, Aurora Navarrete, Dolores Munguía, Laura Valadez, Ramón Carrasco, Virginia Buenrostro, Pablo Montaño, Carlos Atenio, Román Graciano, Eugenio Reynoso, Ilegible Álvarez, (Ilegible),Por dar datos de Tijuana, en esos tiempos la participación de la mujer era mucha y en equidad, la Colonia Libertad la acababan de fundar, apenas llevaba de existencia como unos cuatro años, no llegaba ni a cinco, hasta el quince de septiembre de ese año celebrarían el quinto aniversario. El 19 de febrero de 1935 se fundó la Logia Masónica Arquitectura Moral N° 7 y además, el miércoles de ceniza acababa de pasar y se celebró el seis de marzo del año de 1935. El jueves santo, el viernes santo, el sábado santo y el domingo de resurrección se celebrarían los días 18, 19, 20, 21 de abril y al treinta habría que concluir el período de los fundadores para instalar el nuevo Comité Ejecutivo del Sindicato Alba Roja. Y como ya casi era media noche, entonces había que pasar a la elección, pero nunca falta y alguien dijo que también faltaban los Estatutos, porque una cosa es ser constituyente y todos los que estaban ahí lo eran al aprobar y ser parte de la fundación del sindicato, como el Congreso de Querétaro que fue Constituyente, pero otra cosa significa estar constituido y el sindicato ya había quedaba legalmente constituido, con personalidad jurídica y propia, pero otra cosa muy distinta es ser constitucional y nada más faltaba la ley, la Constitución, en el caso del sindicato faltaban los estatutos por los cuales regirse. Y como algunos eran revolucionarios así lo dijeron, y entonces todos nombraron «en Comisión a los compañeros Jesús V. Cabral y Adolfo González R. para que se encarguen con toda premura de formular el proyecto respectivo para ser presentado a la aprobación de los miembros de este Sindicato». Y luego Carlos Mario les dijo que se abría el proceso para la propuesta de quienes iban a dirigir y representar al Sindicato Alba Roja, como resultado de las propuestas y del proceso democrático, «en cada cargo, resultaron electos por mayoría para Secretario General el compañero Sebastián Jiménez Muñoz; para Secretario del Interior Santiago Santana; para Secretario del Exterior, Silverio Casillas; para Secretario Tesorero, Armando Escobedo; para Secretario de Actas, Heriberto Solano; para Secretario del Trabajo, Margarito Arce; y para Secretario de Estadística, Carlos V. Mendoza». Después Carlos Mario les pidió que pasaran al frente los que habían sido electos, entonces quedaron entre la mesa donde estaba y los que estaban sentados y con los poderes de que estaba envestido, de manera muy solemne les tomó protesta y luego los invito a tomar sus lugares, acorde a sus respectivos cargos, y una vez que sucedió, los trabajadores « poniéndose en ese momento de pie los presentes y prodigándoles un caluroso aplauso a los camaradas electos».Desde ese momento Carlos Mario había cumplido su misión, la de instaurar legalmente las autoridades del Sindicato Alba Roja, y en consecuencia le cedió la palabra y el poder que tuvo para crear, al nuevo Secretario General que recién había sido electo, y Sebastián Jiménez Muñoz con los poderes que había asumido por voluntad de sus iguales, entonces proclamó «la Declaratoria solemne de haber quedando legalmente constituido el Sindicato de Empresa “Alba Roja”, integrado por trabajadores de la Compañía Agua Caliente Jockey Club S. A., de esta población» de Tijuana. Luego les dio un plazo de veinticuatro horas para reunirse en el mismo local para celebrar una « Asamblea General Extraordinaria para discutir el proyecto de Estatutos que se ha propuesto y tomar otras resoluciones que la Asamblea considere de urgencia». Dio por terminada la asamblea y luego los presentes firmaron el acta, pero aparecen dos mujeres con el nombre de Laura, una que firma como Laura de Valades y otra como Laura Valadez, se desconoce si es la misma, en un caso similar firma una mujer de nombre María Quiñónez y otra M. S. Quiñónez. Hay nombres de los cuales nos quedan dudas, como el apellido de Ramón S. que no sabemos si es Maestor o Moestoc. Y existe una de apellido Monroy, pero no sabemos si es Patti o Patli.Así es la historia de Tijuana, entre historias y leyendas.

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